No necesitas decir nada amor, sé que estás por machar de mi lado… aunque hace tiempo que dejaste de estarlo. Esperábamos el atardecer en aquel sofá del cual solías decir que estaba hecho para mí. Mírame ahora tan lejos de ahí.
No aparentes el mismo interés por mí, que ahora entre nosotros sólo queda lo que hay por dejar. Y perdóname que hasta estas alturas me permita mentir que todo está bien. Bien sería volver al café por la mañana y alimentar los peces.
Antes de estar aquí he parado los relojes, he roto la Relatividad y me volví teísta para hurtar la eternidad. Por favor sólo un infinito en otro, después sin más tendré que volver, que he perdido a mi compañero celestial. ¿De dónde tu velocidad de escape de nuestro abrazo gravitacional?
No me des respuesta alguna, es pura retórica al dolor. Que después del sofisma sólo el abismo como verdad, ni tú ni yo figuraremos más en la existencia. No me lleven flores que sólo dormiré un poco.
Perdón si fueron sólo palabras, recibe así un beso, jamás ensayé el final.
Comentarios
Publicar un comentario