Ir al contenido principal

A.1.



Permanezco en silencio mirando el suelo, observando cómo lo temido se acerca sin descaro alguno, alguna que otra sensación trae consigo, yo, admito que no feliz acepto; sabía.

La luz a veces no resulta suficiente para esclarecer, la obscuridad misma comienza a expandirse y eso me resulta más claro, visible y hasta inteligible.

No tomes mi mano, detente por fa… no entrelaces lo que mañana no será más, no dejes que en ese día, o quizás en esos días después vaya comparando caracteres y texturas en la otredad, con el anhelo de encontrarte de nuevo.

Deja de mirarme, así, así es… como tú, sólo tú… sabes que… me estremezco cuando me tocas sin necesidad de hacer viajar tus manos por mi cuerpo, sin necesidad de crear torbellinos de tu aliento sobre mi piel. Basta la tormenta que va… ahí, no, aquí mismo adentro, siente el corazón agitado, ¿o será que sigue emocionado?

Si te lloro no es dolor, al menos no solamente. Puedo sonreír al momento que te escucho nombrarme en adjetivos. Ahí estás, no aquí, diciendo que partes con un “no quiero hacerte daño”. Y yo quiero decirte que es tan mío, que ya estaba, que puedes quedarte a lo que gustes, que continúes abrazándome en tu sonrisa o en tu “pequeño”.

Me dijiste tantas veces y te dejé decírmelo si era condición para que mis adentros se complacieran en deleite al resonar tu voz, aún yo quisiera gritar que había pasado…iba a estar bien. Pero temía más que como el universo te fueras alejando cada vez más.

Hace frio, disimulo que es el viento. Lloro, quizá es polvo. No digo lo que es, intuyo que lo sabes. Vuelves a decirlo tan dulce que un rayo ha trozado mis entrañas. Te susurro con alegría, te miro como te gusta: estaré bien.

Cuál es el miedo, ¿es temor? Me cuestiono si seré yo. Quizá no tanto, si yo busqué un sustento que parecía firme, sólido, resistente, que pudiera sostenerme, y no fue así realmente; qué me hace creer que desde ti no es así, al final lo mismo.

Aquí sigo, en la poesía del instante. Me arrastra la temporalidad, me sujeta a pensar en continuar y me embriaga de progreso. En mi poca lucidez, cuando la luz va siendo un fenómeno electromagnético, el cosmos se queda estrellado y lejos, frio ahora es propiedad del viento, mi último aliento del alma como testigo mudo se va a tus labios en forma de beso.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Prematura

Renuncio hoy A las palabras En verso en prosa, De tinta, sonoras, callas Alguna vez dedicadas.             Porque Venidas a menos, Vacías y olvidadas No tienen nada por decir Ni nada por hacer. Balbuceos sucios, Engañosos y ofensivos Del genuino infante, primerizo En nombrar al mundo apenas visto             Porque Las palabras vacías no son más Que anhelos del ignorante, Infante o amante, Que asfixian y duelen. Acaso estas mienten El último aliento Que a medias tintas anuncia La muerte prematura Del poeta que no soy. Que no fui.

Solo

Sombra oculta indefinida estoy nadie me nombra. Oscura visto el lienzo mortifero sabor a nada. Libre me dicen apenas me desean ruegan me vaya. Olor a muerte sé no ser bienvenida al anochecer.

Te dejé

Cada vez que dudaba de lo que decías sólo te oía decirme: “Ah, ¿lo dudas?”, como una gran culpa de mi parte y una ofensa hac ia ti, recibiendo tu indignación acompañada de tu silencio.   Pero el día en que ese otro se hizo pasar por ti y te encontré luchando contra él, ambos a punto de matarse uno al otro, estaba en mí la oportunidad de salvar a uno; en ese momento no sabía quién era esa persona con la cual había decidido compartir mi vida, con la que había intimidado mostrándole la construcción de mis pensamientos, mis miedos, mis luchas, mis heridas y cicatrices: mi personalidad y, sin dejar aparte como algo distinto de lo íntimo, mi erotismo y mi sexualidad. Quién de las dos personas que tenía frente a mí, uno sujetando el brazo diestro del otro alejando de su rostro su mano la cual apañaba una brillante navaja y con la derecha tomaba por la muñeca ejerciendo fuerza en sentido contrario hacía sí mismo para soltar de su cuello el antebrazo que lo asfixiaba, era ese ...