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Mostrando las entradas de 2018

Riachuelo

Ya no anda el agua como antes. Su rostro de espejo se mira grumoso. No tenía que haber lanzado tantas piedras, ni haberle contado tanto. Quizá fue eso. Lo asusté. Tanto que ni ruido hace. No puedo pensar en él cuando la gente dice que si el río suena es... Creo que intenta ser sigiloso, hasta mudo, solo para que un día cuando me vaya no pueda regresar. Ni por tanta agua que le dí. Si ya le había advertido que la mía era salada, que no podía ser dulce porque no habían alegrías. Ay, mi riachuelo, vuelve a cantar vivaz, ya no diré nada, ni te daré más. Al cabo, las piedras se han acabado, y yo, me he cansado.

Maldición

Vuelves, vuelves, maldición que trae dejar, dejar al sentimiento entrar. Vuelves, vuelves, porque fuerte nunca fuiste para dejar al sentimiento entrar. Vuelves, vuelves, la claridad ausente; y si la firmeza no existe ¿qué sostiene? ¿qué contiene? Vuelves, vuelves, y el infierno presente entona todas las voces del alma. Lluvia torrencial no calma las llamas que la consumen. Vuelves, vuelves, porque así quisiste: volver, volver a amar otra vez. Vuelves, vuelves, hasta que encuentres lo que perdiste aquella vez que creíste y nada tuviste. Vuelves, vuelves, hasta que pares. CDMX, 27/jun./18

Oscuro adiós

No dejan de ser oscuras teñidas de azul tuyas siempre en dos siempre noveno opus. Llega con cada despedida aunque es hermosa no deja de ser oscura ¡maldita amarga angustia! llega y yo con ella fin, punto y aparte calma desasosegada inflige silencio a las palabras. Angustia maldita amargas corazón tintero vacía ríos casi negros de taciturnos pensamientos. ¡Cobarde alma! Y así todas las noches llego a ser tuyo por cada nocturno maldito en dos amargo noveno angustia deja tu adiós ¿y yo? me voy contigo senza tempo.

Sueño y es diferente

Aunque en mis sueños diferente sea, la distancia abismal es al despertar corazón condición frágil en mil pedazos muestra su incapacidad de contener nada presente por ausente como juguete de niño abandonado al abismo.

Historia breve

1. Sin figurarlo llegaban los siguientes días sabor a ti. Sin figurarlo aquella vez bastó. Mi alma te abrigó. 2 . fueron las veces, cálidos vapores acompañaron nato sorbo amargo; engaño, del paladar al mirar por ti encontré deleite. 3. Me llevaste consentido con tus demonios a un encuentro. Me encontré un hogar entre lo ajeno. 4. [El tiempo dicta decir “fueron”. Mas a la memoria y a destiempo el tiempo dictó decir “somos”. Con él lo insoportable hubo alguna vez un tiempo.] 5. Variopintas formas sombras perfiladas de oscuridad. Variopintas son sus tonalidades. Varias veces las dejé entrar. 6. Si el devenir desvanece tus contornos seguiré las sombras de tu andar hasta que solo me quede la luna y el recordar. 7. Sabes el sentir. En la locura y en el silencio estoy aquí. Aquella noche ella guardó en mí una estela luz sabor a ti.

Quizás

Quizás la vida me tiene muchas cosas, pero cómo recibirlas sin tener vida. Quizás lo más perjudicial es  creer que se sabe todo sobre el amor. Quizás lo más que te quita la vida es no estar consciente de la muerte. Quizás la muerte es el sazón del sabor de la vida. Dicen que los poetas son los que más mienten, quizás son ellos los que mejor expresan. La soledad es una compañera de la vida, y qué pasa cuando no se sabe vivir con ella. Quizás es por eso que la excluyen y temor causa cuando está en su plenitud. Quizás siempre hemos vivido con estos quizás, y quizás jamás lleguemos a saber que son parte de nosotros y que su compañía será, quizás, hasta el fin de nuestra conciencia.

El tiempo que fue

Continúa en un tiempo distinto estos cristales líquidos cesarán y serán pasado sólo un mal disgusto. No guardaré luto chismean mis sollozos sólo dejaré de rellenar la tinta al lapicero y saludaré al azar. Déjame mirar al sol ser otra vez mi astro la luz y el calor no serán lo mismo cuerpos distintos. Y para que no miremos atrás extraños seremos guardando cuantos recuerdos sólo al pasar te pido no sonrías al alma que me sentiré en casa. Pasará más el tiempo ni tú ni yo nos acordaremos que el amor no podrá volver a los lugares en donde fue. Y adiós no se dice aún dejando al olvido decirlo ay de los recuerdos de mí cuando te habré perdido. Cree en ti mismo amor mío fuimos pasajeros de un tiempo ya no nuestro qué placer habernos conocido.

Voluntad

Y quisiera altura y tranquilad que el acontecer cotidiano y el no tanto llegarán como vecinos sin perderme en los estribos. Que no me marquen las ausencias ni las presencias y que si he de llorar dure sólo tres minutos no una eternidad en el alma. Que en el amor encuentre la brevedad ignore la indiferencia olvide el interés y que en sus labios encuentre frialdades y no esperanzas. Al final me perderé perenne será de mí lo que vos desee o lo que quede de mis grandes esperanzas.

Querido

Querido Ve a las altas hora que me tienes escribiéndote sólo para ti. No sabes las ganas que había tenido de unirme a ti en nuestras letras. Mi voz se calla, pe ro mis palabras hablan. Tú puedes escucharme en la distancia con la armonía en mi poesía. Pero eso no evita que tenga tantas ganas de colgar de tu cuello mientras me abrazas y me elevas por los aires. No dejes jamás tu promesa que yo eternamente me estaré plasmando con dedicación a ti en mis hojas. Quiero encontrarme contigo y aunque el tiempo marque una gran brecha entre nosotros, podamos mantenernos unidos con ese hermoso sentir que nos damos uno al otro. Tuyo, Edgar

Aquella vez

Y después de tanto sentir el alma estrujada desbordarse en cristalinos trozos que empañan el pensamiento y asfixia por cuanta mundanidad, en un arrebato de decaimiento me fui en un ingenuo intento, estúpido, de hacerte libre como aquella primera vez que nos miramos ahí siendo cada quien; ya no, lo mismo no puede ser una vez que el corazón aprende a elevar su ritmo cuando está en compañía. Más ingenuo fue mirarte aquella vez.

Fenecer

Qué haces con imágenes de momentos Con recuerdos que han quedado grabados y guardados Bajo el rubro: en el amor y en la felicidad; Esas dos grandes pretensiones  del ser humano. Aún siendo relativo el tiempo siempre fenece Y con sí todo cuanto lo acompaña El ser en algún momento Porque nunca se es eterno Cuantas veces lo oí por tu voz Cuantas veces me faltó decir No una eternidad, sino nuestra manera de ser en el tiempo Sin miras al final, sólo a ser. Y porque nada es para siempre Terminando sin inicio Me voy olvidándote Haciéndolo a cada instante Por la incoherencia Porque aún te quiero Y te quiero siendo Y te quiero sintiendo. Sólo queda apuntar a la luna, Nos veremos en las estrellas.

Querer

Querer la luz diurna revele secretos encarnados de una noche mutua de suspiros y silencios apasionados. Querer en tu mirada nacer cada primera vez al amancer vestido al brillo del encanto al resguardo debajo de tus párpados. Querer aprender tal que un día contigo en mente mi voz diga "así lo hace él". Querer la realidad conocer teñida al negativo o esquinada en un marco contigo acompañado cada vez. Querer senderos recorrer marcados al paso del ayer, osando tomar el café con tu ser. Aquello que nos ha juntado que se tome tiempo necesario y no demore tanto que si por la tinta no paro, continúo porque ¡oh, cuánto querer aún me guardo! Cariño, sabe mi alma al verte: todo mi querer se sufija en erte.