Ir al contenido principal

Fragmento de mis horas de ti

 


¿Sabes cómo pensaba titular este escrito?
Mi estética de Gus.
Después pensé en algo más específico y claro
pero que no perdiera el sentido
de por qué usaba el término estética.
Y lo que pasó por mi mente fue
La sensible belleza de Gus.

Y mientras te escribo no me convenzo
siento como si algo más estuviera siendo falta
quizá sea tu ausencia, tu no presencia.
Sin embargo miento y no
porque estás tan presente en este momento
que te puedo escribir.
Quiero creer que lo estás
aún así sea sólo el recuerdo de mi experiencia de ti.

Los días han pasado…
Miento, va a penas uno.
Mis recuerdos van pasando
aferrándome a no dejarte,
perdona si no te he preguntado
¿quieres quedarte en mí?
No pregunto si conmigo
porque hablo de tu imagen.
El conmigo implica cuerpo
ya sea presente sin estar
o presente cálido a lado mío,
cuerpos en contacto.

No dejo de pensarte
me confieso a mí mismo a cada momento.
Me engaño cuando intento bloquear tu imagen
porque lo que deseo es vivenciarte en mí.

Y si sigo mi confesión
ahora contigo como oyente
me dejo decirte que mi alma se me va
al pensar en lo que puede pasar.
Vaga por mares, cerros, estrellas y hierbas
va y viene sin quedarse
se altera, no se queda quieta,
vibra, por ti.

Pensaba callar mis palabras
temo que no pude
realmente no quise hacerlo.
Si he de arriesgarme
que sea por ti
tú eres
sinónimo de valor.

Me sentiré como un guerrero en batalla
que si la gana o lo pierde
levantó su espada y poco usó su escudo
expuso su cuerpo
y sin ser cristiano dio más que las mejillas
porque sabrá al final de la batalla
que guerrero en nombre se hizo
al luchar por un deseo esperanzadamente querido.

Como quizá puedes
entre líneas buscar un sentido a mis palabras
intentar buscar un poema escrito
algún indicio de novela
quizá un ensayo
o un canto
no.
Pero cuando leas esto
lo que quisiera que leas para ti
es que no pretendí ningún género literario
más que escribirte a ti entre líneas
porque aunque haya palabras distintas
todas dicen Tú.

Podría seguirte escribiendo
dejaré tiempo para no agotarte
en ningún sentido
tenerte más tiempo en mí mente
en donde puedo contarte secretos
que causas en mí
por el hecho de ser tú tan bello
y hacer de la palabra Gus
un placer desde mis adentros
hasta mis dedos.

Tuyo, Edgar

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Prematura

Renuncio hoy A las palabras En verso en prosa, De tinta, sonoras, callas Alguna vez dedicadas.             Porque Venidas a menos, Vacías y olvidadas No tienen nada por decir Ni nada por hacer. Balbuceos sucios, Engañosos y ofensivos Del genuino infante, primerizo En nombrar al mundo apenas visto             Porque Las palabras vacías no son más Que anhelos del ignorante, Infante o amante, Que asfixian y duelen. Acaso estas mienten El último aliento Que a medias tintas anuncia La muerte prematura Del poeta que no soy. Que no fui.

Solo

Sombra oculta indefinida estoy nadie me nombra. Oscura visto el lienzo mortifero sabor a nada. Libre me dicen apenas me desean ruegan me vaya. Olor a muerte sé no ser bienvenida al anochecer.

Te dejé

Cada vez que dudaba de lo que decías sólo te oía decirme: “Ah, ¿lo dudas?”, como una gran culpa de mi parte y una ofensa hac ia ti, recibiendo tu indignación acompañada de tu silencio.   Pero el día en que ese otro se hizo pasar por ti y te encontré luchando contra él, ambos a punto de matarse uno al otro, estaba en mí la oportunidad de salvar a uno; en ese momento no sabía quién era esa persona con la cual había decidido compartir mi vida, con la que había intimidado mostrándole la construcción de mis pensamientos, mis miedos, mis luchas, mis heridas y cicatrices: mi personalidad y, sin dejar aparte como algo distinto de lo íntimo, mi erotismo y mi sexualidad. Quién de las dos personas que tenía frente a mí, uno sujetando el brazo diestro del otro alejando de su rostro su mano la cual apañaba una brillante navaja y con la derecha tomaba por la muñeca ejerciendo fuerza en sentido contrario hacía sí mismo para soltar de su cuello el antebrazo que lo asfixiaba, era ese ...