El motivo de que este escrito comience con pronunciamiento responde a una serie de hechos sociales que me han tocado vivir. Tal palabra parece significar, de ahí mi aceptación a utilizarla, una postura en contra y activa que parte de un sentimiento causado por la parte opuesta a la tomada, es decir, del adversario. Una actitud que incluye además una postura que liga el lenguaje hablado y escrito al acto (que en otros términos diría racional-empírico); postura social (cuando es con y hacia el otro) y corpórea (cuando se inscribe el lenguaje en el cuerpo desde el escrito plasmado, corporal y oral), que si me permito otro concepto diría: performativo . Siguiendo a la explicación del título esperando que quede acorde a mi crítica el término reactivo podría ser cambiado por “disgusto constante” que surge de mi subjetividad pretenciosamente objetiva. No es más que la continuación de ese activismo mencionado en el párrafo anterior. El término intelectual responde, permitiéndome las...