Madre, lo siento te he mentido me avergüenzo de lo hecho que si abofeteado resulto no esperaba menos. Lloro por los muertos mejor que yo pudo haber sido alguno de ellos. Qué desolado me siento me abandoné a mí mismo despreciable y gélido a un infierno. Me odio y me reprocho perdido en el olvido, ¿espiará mis culpas algún piadoso? A un pérfido humano inmundo.