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Mostrando las entradas de agosto, 2014
Gus: El calor ardiente del que los poetas hablan lo entendí sintiéndolo contigo. En cualquier tiempo y espacio, sea físico o psicológico y para cualquier sujeto esteta, tú, esteticidad, ser, bello sensible. Narración corta que no quiere su adjetivo y en la posibilidad quiere el grado de continuidad. Tú, mi estética, estancia de recepción. Nuestro discurso me lo mencionaste como contacto conmigo, ahora te digo nuestro discurso es contacto de nuestro contacto, contigo, conmigo, con nosotros. ¿Te adorno? No. Más sí dialécticamente contigo a mis palabras. Dicen que en el arte no hay re-producción, concuerdo, eres único. Quiero ser tu intertexto, conectarme con la obra maestra, tú, mi arte. Tuyo Edgar

Fragmento de mis horas de ti

  ¿Sabes cómo pensaba titular este escrito? Mi estética de Gus. Después pensé en algo más específico y claro pero que no perdiera el sentido de por qué usaba el término estética. Y lo que pasó por mi mente fue La sensible belleza de Gus. Y mientras te escribo no me convenzo siento como si algo más estuviera siendo falta quizá sea tu ausencia, tu no presencia. Sin embargo miento y no porque estás tan presente en este momento que te puedo escribir. Quiero creer que lo estás aún así sea sólo el recuerdo de mi experiencia de ti. Los días han pasado… Miento, va a penas uno. Mis recuerdos van pasando aferrándome a no dejarte, perdona si no te he preguntado ¿quieres quedarte en mí? No pregunto si conmigo porque hablo de tu imagen. El conmigo implica cuerpo ya sea presente sin estar o presente cálido a lado mío, cuerpos en contacto. No dejo de pensarte me confieso a mí mismo a cada momento. Me engaño cuando intento bloquear tu imagen porque lo que de...

Lo que venga con etiquetas

  ¿En qué momento surgieron las etiquetas en las prendas y calzado? No me refiero a aquellas que dicen talla y cómo se sugiere su cuidado e higiene. No , sino aquella que ya no sugiere, impera: dice para quién es cada cual.   Sería absurdo reclamarle a las cosas un comportamiento, es como querer mover lo inamovible.   Podría pensarse que gozan de exclusividades pero son tan cosas que no pueden gozar, y si esto es así, que absurdo suena el inicio de este párrafo haciendo voz a la posibilidad.   Quizá sea porque a eso que llamamos animal racional sea quien porta las cosas, pero como alguien dijo: el tener una madre no implica que todo lo tenga: la causalidad tiembla, la contemplación observa sintiendo, las compañeras tantas veces en duda su filia piensan y reflexionan en razón de su nombre.   Entonces, ¿por qué los tacones son de mujer, lo azul de niños, lo rosa de niña? Entre tantas más. Y si atendemos a las di-fe-ren-cias, ¿por qué los ...