Querer la luz diurna revele secretos encarnados de una noche mutua de suspiros y silencios apasionados. Querer en tu mirada nacer cada primera vez al amancer vestido al brillo del encanto al resguardo debajo de tus párpados. Querer aprender tal que un día contigo en mente mi voz diga "así lo hace él". Querer la realidad conocer teñida al negativo o esquinada en un marco contigo acompañado cada vez. Querer senderos recorrer marcados al paso del ayer, osando tomar el café con tu ser. Aquello que nos ha juntado que se tome tiempo necesario y no demore tanto que si por la tinta no paro, continúo porque ¡oh, cuánto querer aún me guardo! Cariño, sabe mi alma al verte: todo mi querer se sufija en erte.